Las remesas son transferencias de dinero iniciadas por un trabajador migrante o una persona miembro de una diáspora, enviadas a un familiar o ser querido en su país de origen. Las personas que reciben remesas las consideran una fuente importante de ingresos y las utilizan para cubrir sus necesidades básicas.
La ley One Big Beautiful Bill de julio pasado estableció un impuesto del 1%.
A partir del 1 de enero de 2026.
A cualquier transferencia de remesas en efectivo, mediante money order, cheque de caja o "cualquier otro instrumento físico similar". Pero no se aplicará a las transferencias de remesas iniciadas a través de medios digitales o métodos bancarios, incluidas las realizadas con una tarjeta de crédito o débito emitida en EE.UU. y efectuadas a través de proveedores de transferencias de remesas en línea, como Remitly, Google Pay, Apple Pay o Vigo Money, o con tarjetas prepago.
A todas las personas, ciudadanas o no, que envíen una remesa.
Un impuesto sobre las remesas reducirá la cantidad final que reciben los destinatarios, ya que se aplicará como parte del costo de la transferencia. En términos prácticos, las personas enviarán menos remesas porque las transferencias tendrán un costo mayor que incluye el impuesto.
Se estima que el impuesto tendrá un impacto desproporcionado en las comunidades migrantes y en las familias más pobres.
Se reducirá el monto de las remesas enviadas a través de canales formales como resultado del impuesto y de un efecto disuasivo general.
Algunos estudios estiman que por cada aumento del 1 % en el costo de las remesas, estas se reducen en un 1,6 %. Es importante considerar que los proveedores de remesas podrían aumentar los costos como resultado de la reducción de los montos enviados, como parte de su esquema de negocios, lo cual, a su vez, se traduciría en una disminución de las remesas.
Un impuesto sobre las remesas podría tener un impacto significativo en las economías de los países de origen, algunos de los cuales dependen en gran medida de ellas, como los que se destacan en el siguiente cuadro:

¿Cómo se puede evitar el impuesto?
Buscando opciones de transferencia digital o métodos bancarios, incluidas las realizadas con una tarjeta de crédito o débito emitida en EE.UU. y efectuadas a través de proveedores de transferencias de remesas en línea, como Remitly, Google Pay, Apple Pay o Vigo Money, o con tarjetas prepago.
Este es el momento para educar tanto a quienes envían como a quienes reciben las remesas sobre las opciones de transferencia digital. Es una oportunidad para ayudar a reducir la brecha digital y sumar a más personas a los servicios bancarios.
México estableció un programa de transferencia de remesas y ofreció cubrir el monto del impuesto para quienes lo utilicen: se llama la Tarjeta FINABIEN (Financiera para el Bienestar).