Colombia necesita abordar las causas de sus múltiples desafíos
Colombia necesita abordar las causas de sus múltiples desafíos
COMUNICADO DE PRENSA
Para difusión inmediata
7 de agosto de 2026
Contacto: press@alianzaamericas.org / (773) 638-4278
Hoy toma posesión de la presidencia de Colombia Abelardo de la Espriella, que llegó al poder con un movimiento político y apelando a narrativas basadas en el miedo, la estética sensacionalista y la retórica divisiva de la ultraderecha, cada vez más presente en el continente americano. Colombia enfrenta múltiples desafíos vinculados al conflicto armado, al narcotráfico, a la delincuencia organizada y al desarrollo económico, de modo que este último genere bienestar para todas las personas. La emigración de colombianos continúa siendo una señal inequívoca y dolorosa de que las personas no encuentran condiciones de seguridad ni oportunidades que les permitan vivir en el país.
De la Espriella nunca ha ocupado un cargo público, por lo que tendrá una curva de aprendizaje desafiante. Algunos de sus anuncios y actitudes tras ser declarado ganador de las elecciones resultan muy preocupantes. La profundización de la descentralización es una necesidad sentida en un país de regiones, con desafíos muy diversos. Sin embargo, gobernar desde Barranquilla, tomar posesión en Cali y otras acciones simbólicas y performativas no constituyen avances en la descentralización ni hacen nada por la Colombia rural. Sólo representan gastos públicos y gestos populistas que complican la compleja tarea de gobernar 53 millones de personas en 1.140 km².
Uno de los retos más importantes que enfrenta el país es la violencia. De la Espriella anunció una estrategia militar, con la cooperación de Estados Unidos, en el marco del Escudo de las Américas. La negociación es una apuesta desafiante, pero una paz duradera requiere inversiones en justicia, instituciones civiles sólidas, oportunidades económicas y respeto a los derechos humanos, junto con esfuerzos significativos para desmantelar los grupos armados. La fuerza militar, por sí sola, nunca ha logrado una paz sostenible. El país vive con el dolor de las consecuencias de los excesos en el uso de la fuerza. La Justicia Especial de Paz (JEP) ha develado las consecuencias de privilegiar las muertes en combate y ha contribuido de manera sustancial a abordar el impacto del conflicto en la sociedad colombiana. Sin embargo, quien hoy toma posesión de la presidencia ha anunciado que optará por la confrontación armada y buscará poner fin a la JEP. Los muertos, los heridos, el reclutamiento de menores y el desplazamiento forzado deben abordarse mediante una estrategia inteligente.
Otros anuncios, como la construcción de cárceles masivas y el apelar a los grupos de autodefensa, son muy preocupantes. Replicar el modelo Bukele es condenar al país a la violación masiva de sus derechos humanos, y regresar al modelo Uribe es desconocer la historia y generar mayor inseguridad para las y los colombianos.
Gobernar Colombia no es fácil. Abordar las inequidades sistémicas, la desigualdad, la exclusión, la corrupción y la violencia contra los líderes sociales es un desafío significativo que requiere un enfoque orientado a sus causas. El estrecho margen del triunfo electoral, de solo 251.000 votos, reitera la importancia del papel de la oposición, sobre todo en materia de control político. El resto de las instituciones, como la administración de justicia, la procuraduría y la contraloría, serán claves para garantizar el estado de derecho. Colombia no necesita un milagro. Lo que necesita es el compromiso de anteponer la democracia y los derechos humanos, e invertir en las personas, a soluciones efectistas que no aborden las causas de los problemas.
###
Alianza Americas es una red transnacional de organizaciones lideradas por personas migrantes en Estados Unidos. Trabajamos para fortalecer la justicia social, la equidad y los derechos humanos en las Américas.