Devolver a México a solicitantes de asilo es una grave violación a los derechos humanos y a la ley internacional

Chicago, 25 de enero de 2019 ​—​ A partir de hoy, Estados Unidos rechazará a las personas solicitantes de asilo de los puertos de entrada de los EE. UU. y les exigirá que esperen su cita de comparecencia ante un juez de inmigración en México. La política es una grave ruptura con la ley de asilo reconocida internacionalmente, que establece el ​principio de no devolución ​ -la piedra angular del derecho de los refugiados- que garantiza el debido proceso para los solicitantes dentro de las fronteras del país que consideran seguro. Óscar Chacón, director ejecutivo de Alianza Américas, emite la siguiente declaración en respuesta a este cambio:

“Los solicitantes de asilo huyen de sus países de origen; ponen su vida en riesgo para buscar seguridad, y ahora, literalmente, serán rechazados en las puertas del país que se supone debe defender sus vidas. Este nuevo cambio de política no sólo es anti-estadounidense: es inhumano.

La Administración Trump ha cerrado el gobierno federal en su obsesión de obtener financiamiento para muro fronterizo innecesario, y ahora quiere cerrar las puertas a personas vulnerables, en su legítimo derecho de buscar asilo, por una ‘crisis’ de la cuál esta misma administración ha provocado. Estas decisiones irresponsables no eximen a Estados Unidos de actuar según las leyes las leyes humanitarias internacionalmente reconocidas que garantizan el debido proceso a los solicitantes de asilo. Estas leyes han sido respetadas por los gobiernos republicanos y demócratas durante setenta años, y por una buena razón: son lo correcto. Nos mantienen seguros a todos, ciudadanos de los Estados Unidos y solicitantes de asilo por igual.

El desprecio de la administración Trump por los derechos humanos y la vida ha dejado a dos niños muertos bajo custodia de los Estados Unidos en tan solo dos meses. Sus ataques racistas han provocado el sufrimiento de miles de familias, separadas por las políticas de «Tolerancia Cero» a mediados del año pasado, y ahora las mantiene en la incertidumbre en condiciones peligrosas a lo largo de la frontera de EE. UU. – México. Reportes de prensa han consignado de casos en los que solicitantes de asilo que fueron deportados después de no pasar la entrevista de miedo creíble -el primer paso en el proceso de asilo- fueron asesinados unos días después de volver a sus países de origen. El Departamento de Seguridad Nacional
(DHS, por sus siglas en inglés) debería dejar de intentar desmantelar el sistema de asilo que nos mantiene a todos a salvo. En cambio, los recursos deben centrarse en garantizar que ninguna persona que necesite protección sea devuelta para enfrentar la violencia o la muerte.

El bloqueo a los solicitantes de asilo de Estados Unidos se justifica por una serie de estadísticas mentirosas para engañar al pueblo estadounidense. El hecho es que los cruces no autorizados en nuestra frontera sur se encuentran en mínimos históricos. Los extranjeros -inmigrantes, refugiados y asilados por igual- son mucho menos propensos a cometer delitos que los individuos nacidos en los Estados Unidos. Cerrar nuestro país ante la crisis humanitaria que se desarrolla en Centroamérica no nos hace sentir seguros: nos hace cómplices del sufrimiento humano.

«Alianza Americas continuará defendiendo las protecciones para los migrantes y la seguridad para todas las personas de las Américas a través de las fronteras, en las políticas transnacionales y dentro de los tribunales de justicia en los Estados Unidos».

Alianza Americas​ es una red de 50 organizaciones lideradas por inmigrantes que representan a más de 100,000 familias en todo Estados Unidos. Es la única organización basada en los Estados Unidos arraigada en las comunidades de inmigrantes latinos y caribeños que trabaja a nivel transnacional para crear una forma de vida inclusiva, equitativa y sostenible. Obtenga más información en alianzaamericas.org. Chicago, 25 de enero de 2019 ​—​ A partir de hoy, Estados Unidos rechazará a las personas solicitantes de asilo de los puertos de entrada de los EE. UU. y les exigirá que esperen su cita de comparecencia ante un juez de inmigración en México. La política es una grave ruptura con la ley de asilo reconocida internacionalmente, que establece el ​principio de no devolución ​ -la piedra angular del derecho de los refugiados- que garantiza el debido proceso para los solicitantes dentro de las fronteras del país que consideran seguro. Óscar Chacón, director ejecutivo de Alianza Américas, emite la siguiente declaración en respuesta a este cambio:

“Los solicitantes de asilo huyen de sus países de origen; ponen su vida en riesgo para buscar seguridad, y ahora, literalmente, serán rechazados en las puertas del país que se supone debe defender sus vidas. Este nuevo cambio de política no sólo es anti-estadounidense: es inhumano.

La Administración Trump ha cerrado el gobierno federal en su obsesión de obtener financiamiento para muro fronterizo innecesario, y ahora quiere cerrar las puertas a personas vulnerables, en su legítimo derecho de buscar asilo, por una ‘crisis’ de la cuál esta misma administración ha provocado. Estas decisiones irresponsables no eximen a Estados Unidos de actuar según las leyes las leyes humanitarias internacionalmente reconocidas que garantizan el debido proceso a los solicitantes de asilo. Estas leyes han sido respetadas por los gobiernos republicanos y demócratas durante setenta años, y por una buena razón: son lo correcto. Nos mantienen seguros a todos, ciudadanos de los Estados Unidos y solicitantes de asilo por igual.

El desprecio de la administración Trump por los derechos humanos y la vida ha dejado a dos niños muertos bajo custodia de los Estados Unidos en tan solo dos meses. Sus ataques racistas han provocado el sufrimiento de miles de familias, separadas por las políticas de «Tolerancia Cero» a mediados del año pasado, y ahora las mantiene en la incertidumbre en condiciones peligrosas a lo largo de la frontera de EE. UU. – México. Reportes de prensa han consignado de casos en los que solicitantes de asilo que fueron deportados después de no pasar la entrevista de miedo creíble -el primer paso en el proceso de asilo- fueron asesinados unos días después de volver a sus países de origen. El Departamento de Seguridad Nacional
(DHS, por sus siglas en inglés) debería dejar de intentar desmantelar el sistema de asilo que nos mantiene a todos a salvo. En cambio, los recursos deben centrarse en garantizar que ninguna persona que necesite protección sea devuelta para enfrentar la violencia o la muerte.

El bloqueo a los solicitantes de asilo de Estados Unidos se justifica por una serie de estadísticas mentirosas para engañar al pueblo estadounidense. El hecho es que los cruces no autorizados en nuestra frontera sur se encuentran en mínimos históricos. Los extranjeros -inmigrantes, refugiados y asilados por igual- son mucho menos propensos a cometer delitos que los individuos nacidos en los Estados Unidos. Cerrar nuestro país ante la crisis humanitaria que se desarrolla en Centroamérica no nos hace sentir seguros: nos hace cómplices del sufrimiento humano.

«Alianza Americas continuará defendiendo las protecciones para los migrantes y la seguridad para todas las personas de las Américas a través de las fronteras, en las políticas transnacionales y dentro de los tribunales de justicia en los Estados Unidos».

Alianza Americas​ es una red de 50 organizaciones lideradas por inmigrantes que representan a más de 100,000 familias en todo Estados Unidos. Es la única organización basada en los Estados Unidos arraigada en las comunidades de inmigrantes latinos y caribeños que trabaja a nivel transnacional para crear una forma de vida inclusiva, equitativa y sostenible. Obtenga más información en alianzaamericas.org.

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