Ningún acuerdo convertirá a Honduras en un país seguro

Organizaciones miembros de Alianza Americas y organizaciones aliadas lideran una serie de visitas legislativas esta semana para pedir soluciones permanentes para titulares de TPS, DACA, DED. Foto: CARECEN SF

10 de septiembre de 2019 Honduras ha cedido ante la presión de la administración Trump para declararse “país seguro” para solicitantes de asilo de Cuba y Nicaragua, ha revelado esta semana el periódico hondureño La Prensa. Según la publicación, el acuerdo fue firmado durante una reunión en Washington, DC. entre el presidente hondureño Juan Orlando Hernández y el secretario interino de Seguridad Nacional Kevin McAlennan, el pasado 26 de agosto. Sin embargo, tras esa reunión, ambos gobiernos emitieron un comunicado en el que se anunciaba un “acuerdo en materia de seguridad”.

De esta forma, Estados Unidos sigue presionando para bloquear a solicitantes de asilo legítimos. No sólo está violando leyes y tratados internacionales en materia de asilo, sino que traspasa todo nivel de decencia y moral: dos semanas antes de la firma de ese acuerdo, Hernández fue vinculado por la Fiscalía de Nueva York en una trama de tráfico de drogas. Por otra parte, el mismo día en que se conoció el acuerdo fue asesinada la activista y defensora del territorio garífuna María Teresa Suazo. El homicidio de Suazo es parte una serie de hechos de represión y criminalización por parte del gobierno de Hernández a comunidades garífunas y campesinas del norte de Honduras.

Según la publicación de La Prensa, el pacto también incluye un acuerdo para facilitar la deportación de Hondureños desde los EE. UU. Según el Observatorio Consular y Migratorio de Honduras, la deportaciones de ciudadanos hondureños desde México y Estados Unidos aumentó 58.7% si se compara el periodo enero – agosto de 2018, con el mismo periodo de 2019.

Este acuerdo, además, deja entre ver una nueva forma de operar de la administración Trump en Centroamérica. Recordemos que Guatemala fue el primer país en firmar un acuerdo sobre asilo con Estados Unidos, a finales de julio pasado. Hasta el momento, ese primer intento en Centroamérica no ha tenido éxito debido a un freno de la Corte de Constitucionalidad que ha aceptado varios amparos en contra del acuerdo. Indudablemente, en el caso de Honduras, la administración Trump ha tratado de evitar que suenen las alarmas para que el acuerdo pueda funcionar, y lo disfrazó como un “acuerdo de seguridad”. También, recordemos que hace unos días, la administración Trump firmó un acuerdo con El Salvador para fortalecer la recién creada “patrulla fronteriza”.

Mientras tanto, en Guatemala, el presidente electo Alejandro Giammattei ha asegurado, durante su tercer viaje a Washington luego de las elecciones, que manifestó su rechazo al acuerdo suscrito por el presidente saliente Jimmy Morales. El 5 de septiembre, Giammattei le solicitó al secretario de Estado Mike Pompeo que permitan a su equipo participar en las reuniones para discutir la implementación del mismo, que tendrán lugar el 9 de septiembre en Guatemala. 

Más visitas a Washington DC

Por su parte, México se enfrenta esta semana a la evaluación del gobierno de Trump al acuerdo para frenar la migración, firmado en junio pasado. Hay que recordar que México se vio obligado convertirse en la policía migratoria de Trump ante una amenaza de imposición de aranceles. El pasado viernes 6, el canciller Marcelo Ebrard, quien dirige la aplicación del acuerdo, dijo estar confiado que recibirá el aval de Estados Unidos. Según información de la Secretaría de Gobernación, las devoluciones de migrantes siguen en aumento, alcanzando 130,995 en que va del 2019. El primer lugar en devoluciones lo tiene Honduras, con un 52.85 %, seguido de Guatemala con 31.71% y El Salvador con 11.98%  Ebrard también destaca que las detenciones en la frontera sur de los EE. UU. han disminuido un 56 % en los últimos cuatro meses.

Titulares de TPS abogan por Centroamérica en Washington

Mientras tanto, organizaciones miembros de Alianza Americas junto con organizaciones aliadas están esta semana en Washington para exigir al Senado que tome medidas urgentes en favor de la permanencia de los titulares de TPS, DACA y DED. En la serie de acciones que impulsan en el Capitolio, también estamos abogando por solicitantes de asilo de Centroamérica, generando conciencia sobre las razones que impulsan a las personas más vulnerables a huir, mismas que hacen imposible que los titulares de TPS y DACA y sus hijos ciudadanos estadounidenses vuelvan a países como El Salvador, Honduras y Nicaragua.