Mientras que México y Centroamérica ceden a las presiones de Trump, las Cortes en EE. UU. frenan la detención de menores

El miércoles 25 de septiembre, el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, -vinculado en un caso de conspiración por narcotráfico en una corte de Nueva York- suscribió un acuerdo de asilo con la administración Trump. Imagen de la cobertura del periódico La Prensa.

2 de octubre de 2019 Presionados por la administración Trump, los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras han suscrito acuerdos en materia de asilo con los Estados Unidos. El miércoles 25 de septiembre, fue el turno para Honduras. A la fecha, el texto de este acuerdo  no fue a dado a conocer, a diferencia de los primeros dos. Con el acuerdo con Honduras, se consolida la estrategia de la administración Trump de debilitar el derecho de asilo y de presionar a México y el norte de Centroamérica a que cumplan el papel de contención de los éxodos migrantes. Una vez se ratifiquen estos acuerdos, las personas que ingresen a Estados Unidos para solicitar asilo podrán ser enviadas, sin su consentimiento, a Guatemala, El Salvador y Honduras para buscar protección en esos países. Esto ocurrirá a pesar de que los tres países no ofrecen las condiciones de . Por el contrario, son reconocidos por ser Estados expulsores de sus ciudadanos. Con este sistema, las personas que huyen y buscan protección en los Estados Unidos se encontrarán atrapadas en el norte de Centroamérica -una de las regiones más violentas del mundo-. La única opción de que se detenga esta política es que no sean ratificados. Esta será una oportunidad para evidenciar cómo funciona el sistema de pesos y contra pesos en cada país, y cómo los órganos legislativos y judiciales que intervienen en el proceso de ratificación pueden poner algo de sensatez y proteger una institución tan importante para la humanidad como lo es asilo. Además, otro de los acuerdos suscritos entre Honduras y Estados Unidos permitirá agilizar los procesos de deportación expedita de las personas que sean aprehendidas al ingresar al país, ya que no será necesario que Honduras confirme su nacionalidad. 

A pesar de tener éxito en sus extorsiones a países débiles, la administración Trump se ha encontrado con la sensatez judicial en los EE. UU. Su intento por modificar el Acuerdo Flores, con lo que pretendía detener indefinidamente a niños -tanto a quienes viajan no acompañados como a quienes lo hagan acompañados de sus familias- fue bloqueado por jueza de California. La decisión judicial del 27 de septiembre reiteró que el Acuerdo Flores no puede ser modificado de manera unilateral por el gobierno, y que tendría que ser el Congreso el que apruebe legislación en materia de detención de niños.

CIDH se pronuncia a favor de la niñez migrante

Organizaciones de la sociedad civil de México y Centroamérica, y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de México denunciaron graves violaciones a derechos humanos de niñas, niños y adolescentes migrantes en su ruta desde Centroamérica -México y Estados Unidos, en una audiencia en la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Washington, D.C., realizada el 26 de septiembre. En la audiencia, el organismo internacional expresó su preocupación por la situación que enfrenta la niñez migrante, y se pronunció a favor de un mecanismo de protección transnacional. De acuerdo a cifras presentadas por las organizaciones, de enero a junio 2019 estuvieron detenidos en estaciones migratorias de México 32,500 menores, siendo 19 mil 620 menores de 12 años y 8,272 provenientes de El Salvador; 24,638 de Guatemala y 14,785 de Honduras.

Trump, “encantado” con el papel de México

Cuando el Presidente Trump habla de levantar el muro entre México y Estados Unidos, no solo se trata de un muro físico entre ambos países, sino de una estrategia de contención a nivel regional. En esta estrategia anti-inmigrante, México ha sido su principal ejecutor, según lo ha expresado el presidente Trump, al mostrarse “encantado” por el papel de contención del gobierno de López Obrador. El uso político-electoral que Trump está obteniendo es más que evidente. La semana pasada, el mandatario aseguró que está “usando” a México para proteger la frontera de EE. UU. porque, “los demócratas se rehúsan a eliminar las lagunas en el asilo.

Lamentablemente, el cumplimiento de México y Centroamérica a las imposiciones de EE. UU. se ha traducido en un enorme costo humano para poblaciones vulnerables. Además de las evidentes violaciones a la niñez migrante centroamericana, otro de los grupos más afectados es la población africana que se encuentra varada y sin protección en el sur de México, y sin una salida viable a sus exigencias.