La encrucijada de las elecciones en Guatemala: ¿Hay opciones para lograr un mejor país?

Junto con representantes de la sociedad civil, academia, y guatemaltecos en EE. UU, analizamos el contexto político de las elecciones generales en Guatemala este 16 de junio.

13 de junio de 2019 Alianza Americas y American Friends Service Committee (AFSC) Latinoamérica y el Caribe organizamos un seminario virtual para entender el contexto político de las elecciones generales del próximo 16 de junio. El proceso ha sido acompañado por frenos a candidaturas presidenciales, señalamientos judiciales de presidenciales en contienda, ataques del gobierno a la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG), entre otros. Además, esta será la primera vez en que un número reducido de guatemaltecos en el Estados Unidos podrán ejercer el voto. En el caso de la Presidencia, encuestas y analistas predicen que se definirá en segunda vuelta.

Participaron en el seminario: Briseida Millán, comunicadora del movimiento JusticiaYa; Oswaldo Samayoa, abogado y representante del Centro de Estudios de Guatemala; Sindy Hernández, investigadora del equipo de Dinámicas Migratorias del Instituto de Investigación y Proyección sobre Dinámicas Globales y Territoriales de la Universidad Rafael Landívar; Aracely Martínez, antropóloga y catedrática de la Universidad del Valle de Guatemala; Danilo Rivera, coordinador del Instituto Centroamericano de Estudios Sociales y Desarrollo (INCEDES); y Daysi González, coordinadora del servicio de inmigración y ciudadanía de la Colaborativa Chelsea, con sede en Massachusetts, EE. UU. (organización miembro de Alianza Americas).

Presentamos a continuación un resumen de la conversación, y el video completo del seminario realizado el 5 de junio.

-¿Por qué es importante entender el contexto político de las elecciones?

Briseida Millán

Se trata de una pugna histórica, de cómo ha funcionado nuestro país para las élites, y de cómo no ha funcionado para la mayoría. En los últimos 100 años, el Estado ha funcionado para élites del sector privado, que durante el conflicto armado (1969-1996) cedieron el poder al Ejército. Los militares se vincularon con los narcos, y crearon estructuras criminales que se insertaron en el Estado. En 2015, por primera vez vimos a militares investigados y acusados penalmente y al sector privado enfrentado contra la justicia. Por primera vez, a quienes han sido dueños del sistema les toca dar cuentas.

Lo que vivimos entre 2016-2019 ha sido la batalla de esos sectores por detener la lucha contra la corrupción, los avances por la justicia. Las elecciones representan la decisión entre si esta alianza criminal y de impunidad se reelige, aunque sea una persona o un partido distinto, o si se logra cambiar los actores de manera radical.

Hablar de de Sandra Torres (UNE) es de hablar de su vinculación con el financiamiento electoral ilícito del sector privado; Roberto Arzú (PAN-Podemos) es hablar de su vinculación con la estructura (de corrupción) en la municipalidad de ciudad de Guatemala; Alejandro Giammattei (VAMOS) es hablar de ejecuciones extrajudiciales; y Edmond Mulet (PHG) es hablar de vinculaciones de otros sectores.

Hubo mucha incertidumbre en las candidaturas. Es complicado aceptarlo, pero de alguna manera este sistema electoral está capturado y quedamos con las opciones de siempre. Hay alguna oportunidad en el Congreso, hay oportunidad de que haya personas que representen el espíritu de 2015.

Oswaldo Samayoa

Tenemos que ver el proceso como que hemos estado viviendo dentro de una bolsa, una bolsa de democracia rodeada por impunidad, corrupción, y gente perversa. El candidato Giammatei saltó a la plataforma presidencial porque se le acusó de matar a siete reclusos. Para un país con tanta violencia, que quiere paz y desarrollo, no puede ser que sigamos votando por alguien que quiere violencia. La CICIG rompió la bolsa en la que nos encontrábamos. En el 2015, la ciudadanía entendió, pero votó por lo mismo. En 2019 estamos ante un proceso en donde este grupo de personas se dispersó en varios partidos políticos que nos cuesta distinguir. Lo que quieren hoy es volver a meternos en esa bolsa.

En el 2019, las elecciones son una encrucijada entre seguir aplazando las crisis y pensando que vamos a resolverlo todo con matar adolescentes, con encerrar a las pandillas, con ofrecer más cárceles. La situación de seguridad es grave, pero eso no justifica políticas de pena de muerte, torturas, y ejecuciones extrajudiciales.

Danilo Rivera

Se ha venido observando cómo el gobierno y este grupo de personas vinculadas a casos de corrupción han venido retando al sistema de justicia, de tal manera que no les importa lo que pase. Hay una generación post acuerdos de paz que va a ejercer el voto y piensa que la política es mala.

Sindy Hernández

Hay opciones en estas elecciones, que posiblemente no van a quedar, pero se posicionan. Tampoco vamos a lograr estos cambios profundos, en cuatro años (de gestión presidencial).

Atender las causales de la migración ya se volvió un estribillo. Es urgente la conformación de estructuras, con actores relevantes con los que se pueda dialogar y establecer mecanismos de incidencia. Hemos tenido alrededor de seis caravanas de migrantes cruzando nuestro territorio. Eso nos interpela sobre cómo vamos a abordar esta situación. También tenemos la necesidad de enlazar y pensar el territorio como una región.

Aracely Martínez

De cara al próximo gobierno hay tres temas que tendrían que atenderse: la violencia estructural; los efectos del conflicto armado que tuvimos durante 36 años, y que no hemos cumplido los Acuerdos de Paz; y el cambio climático. El próximo gobierno debe tener claro cuál será la ruta porque son impulsores de las migraciones.

Deisy González

Como guatemalteca trabajando y viviendo en los Estados Unidos por más de 30 años, es importante que se trate de enfrentar los factores que están impulsando los flujos masivos de migración. Históricamente hemos visto el flujo hacia Estados Unidos desde los 80, debido a la inestabilidad política de la región, y pese al fin del conflicto, en los 90 se vio un flujo migratorio de reunificación familiar, por desastres naturales, precariedad económica y violencia. Ahora, según la OIM, podemos ver que el flujo es casi 10 veces mayor que antes. Nos preocupa la desconexión que hay entre el gobierno y nuestra población. Para lograr un cambio, no sólo tenemos que culpar al gobierno, es nuestra responsabilidad educarnos, cuestionar los planes de gobierno. Tenemos un punto de partida en este nuevo gobierno.

-¿Qué implicaciones tiene el voto en el exterior? ¿Qué perspectiva se tiene del voto en el exterior de parte de la sociedad civil?

Danilo Rivera

El voto en el exterior, disponible sólo en Estados Unidos, se logra con varios requisitos. Lo puede ejercer únicamente la persona que tiene DPI (Documento Personal de Identificación), y hay que recordar la crisis para obtener el documento en 2015. La persona tiene que empadronarse para poder encontrar la circunscripción para el voto. En EE. UU. hay 19 consulados, donde sólo cuatro ciudades van a ser centros de votación: Los Angeles, Houston, Nueva York, y Maryland. Es importante documentar todo lo que vaya sucediendo a lo largo de la votación. Se hace presencial, no digital, porque existe la desconfianza de que quien vaya a votar no sea la persona. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) está reportando que alrededor de 63 mil personas están registradas. La población guatemalteca en EE. UU. es alrededor de 2 millones, y no hay actualización de DPIs.

Sindy Hernández

Danilo ha planteado aspectos técnicos muy avanzados para un país donde los migrantes que se van, se van huyendo. Salen de un contexto violento y se enfrentan a otro contexto violento. No olvidemos eso y no esperemos que vayan a votar, aún hagan todas las campañas y pongan los centros de votación, tienen miedo a ser descubiertos.

Aracely Martínez

Considero que es un ejercicio interesante. Es el primer ejercicio del voto en el exterior, a una ciudadanía que se siente parte de Guatemala y de Estados Unidos, que ejerce sus derechos cuando tiene la oportunidad. Estas organizaciones de migrantes guatemaltecos han luchado por conseguir este derecho, por eso es un ejercicio interesante de seguir, de vigilar la transparencia. Tenemos que recordar que la población migrante ya votaba, porque tiene influencia en sus familias, en comunidades.

Daysi González

En Chelsea Collaborative tenemos la oportunidad de motivar a nuestros guatemaltecos a que se involucren en la educación cívica, y vemos que es un reto. Todavía existe esa resistencia de querer votar.

Preguntas de la audiencia

-¿Cuál es el nivel de participación de personas indígenas?

Oswaldo Samayoa

Este es un país discriminador y racista. He visto en redes sociales expresiones racistas sobre los candidatos que pertenecen a pueblos indígenas. Son pueblos invisibilizados. Tenemos que aprender a coexistir y respetarnos mutuamente. Esa integración tiene dos momentos que no hemos superado: la colonia y el periodo del conflicto armado. La mayoría de propuestas va sobre esa base de que todos somos guatemaltecos y se acabó, no hay un reconocimiento de la población indígena. No creo que la respuesta sea incrementar las mesas de votación, o implementar el voto electrónico, empecemos por hacer visible a estos pueblos.

-¿Qué significan las candidaturas de mujeres?

Danilo Rivera

Creo que el tema es la agenda política de las mujeres. La gestión política es masculina y hegemónica. La necesidad de que las mujeres construyan sus propias agendas y que construyan aliados es la meta, más que la representación y la paridad. Hay que seguir promoviendo la participación de las mujeres.

Aracely Martínez

Una cosa es tener mujeres participando en política, otra cosa es las cuotas, y otra el sistema en el que están participando. Actúan dentro de un sistema que no ha sido depurado y que no permite expresiones de agenda de las mujeres, sino que se apega al sistema hegemónico. Tenemos que ver las mujeres que están participando y cómo están participando.

-¿Cómo evalúan el papel de la Corte de Constitucionalidad que ha frenado candidaturas?

Oswaldo Samayoa

La justicia es impopular. Una de las candidatas que quedó fuera (Zury Ríos) quería participar con argumentos que no responden a nuestros contextos de vida política y de la Constitución. La Corte hace un papel fuerte en defensa del orden constitucional. Otros candidatos no han llegado a la Corte de constitucionalidad, y ahí es donde esta campaña en contra de la Corte del presidente Jimmy Morales y otros políticos señalados de corrupción ha sido efectiva. Quien más ha resuelto situaciones judiciales de candidatos es la Corte Suprema de Justicia.

Briseida Millán

Las investigaciones de corrupción que se hicieron públicas en 2015 involucran al sistema de justicia. Vemos magistradas como Blanca Stalling y jueces como el que está persiguiendo a Thelma Aldana (candidata que quedó fuera). Todos estos intentos de cuestionar la validez de los casos de corrupción son porque el Ministerio Público y CICIG no sólo mostraron las partes ilegales del sector privado y de militares, sino también del sistema de justicia. Tenemos que defender esos procesos que son esenciales para tener democracia.