Falta de acceso a la tierra, salarios precarios, y violencia de género: receta para la migración forzada de las mujeres en Honduras

De izquierda a derecha. Hazel Contreras, coordinadora de Alianza Americas en Centroamérica; Jessica Sánchez, directora ejecutiva de GSC Honduras: Wendy Cruz, dirigente de Vía Campesina; y Miroslava Cerpas, coordinadora de Movilidad Humana de CIPRODEH.

29 de mayo de 2019   Honduras es uno de los países más difíciles para ser mujer en el mundo. Además de una tasa alarmante de violencia letal -una mujer muere de forma violenta cada 17 horas-, las mujeres hondureñas se enfrentan a otros fenómenos que las llevan a tomar la decisión de huir del país.

Desde octubre de 2018, cuando salió la primera “caravana” de solicitantes de asilo desde el norte del país, rumbo hacia Estados Unidos, imágenes de mujeres con sus hijos menores de edad acapararon la atención internacional. Ante esa situación, Alianza Americas quiso explorar las causas que estaban motivando esta nueva modalidad migratoria con rostro de mujer, y de mujer madre.

Por eso, el pasado 3 de mayo, junto con la Fundación Heinrich Böll Centroamérica, organizamos en Tegucigalpa el “Foro Situación de Derechos Laborales de las Mujeres en Honduras”, que contó con la participación de Jessica Sánchez, directora ejecutiva del Grupo Sociedad Civil; Wendy Cruz, dirigente de Vía Campesina; y Miroslava Cerpas, coordinadora del área de movilidad humana de CIPRODEH, como panelistas, y de Hazel Contreras, coordinadora regional de Alianza Americas, como moderadora. El evento contó con la asistencia de más de 80 personas, la mayoría mujeres organizadas.

Entre los principales puntos que se discutieron están la precariedad laboral y salarial que enfrentan las mujeres empleadas, principalmente del sector maquila; el trabajo no reconocido; la falta de acceso a la tierra para las mujeres del campo; la falta de una política de desarrollo rural integral; la criminalización de las mujeres defensoras de los territorios; y el acoso y violencia machista que enfrentan cada día las mujeres hondureñas.

A continuación encuentre una síntesis de la conversación. También puede ver el video resumen.

¿Cuál es el contexto social y laboral de las mujeres hondureñas, describiendo en particular cuál es el mercado laboral al que pueden aspirar?

Jessica Sánchez

En el caso de las mujeres trabajadoras de maquila, a principios de los 90 luchábamos, incluso, porque los empleadores no les pegaran. Todavía persisten las condiciones de discriminación y violencia. No cuentan con centro de cuidados de sus hijos, por lo que deben emplear a otras mujeres, o les dejan solos mientras van a trabajar.

Por otro lado, está el empleo informal. Se calcula que el 80% de las personas que trabajan en la informalidad son mujeres. Muchas de estas personas son las que se están yendo del país, por el tema de violencia, por los impuestos del gobierno y de la extorsión de las pandillas. El otro tema es las mujeres en las microempresas. Un 70 % de las microempresas son lideradas por mujeres, y son afectadas por la extorsión y la violencia hacia ellas y hacia  su núcleo familiar.

Wendy Cruz

En Honduras, el tema de acceso al recurso productivo es un tema de desigualdad y discriminación. Más del 50 % de la población vive en el área rural, es decir, más de 4 millones de personas. De esta población, el 50% son mujeres. De cada 100 mujeres del área rural, 86 no tiene acceso a tierra, mucho menos a crédito. En el caso de los hombres, 69 no tiene acceso a la tierra. Las estadísticas muestran que en el área rural los salarios son ínfimos. Por ejemplo, se le paga a una persona 100 lempiras diarios (aproximadamente $4 dólares estadounidenses) por cultivar tierra. El 70 % del área rural no recibe ni un salario mínimo. La mayoría de mujeres en el área rural busca iniciativas económicas, pero con la carga de impuestos hemos visto que han desaparecido las iniciativas de subsistencia. Hemos visto el fenómeno de desplazamiento forzado de muchas mujeres con sus hijos por el tema de la militarización y de la violencia generalizada, y por la falta de oportunidades de una vida digna.

Mucha gente que ha luchado hasta 20 años por que le den un título de su tierra es la que se ha ido del país. En total, tenemos registradas 1,700 mujeres criminalizadas por demandar tierra en el país.  Preguntémonos, ¿en manos de quiénes están las mejores tierras?¿Por qué la mayoría de tierra del país está concentrada en la agroindustria? La agroindustria no produce alimentos, produce palma. A raíz de eso vemos los desplazamientos, por políticas de estado mal enfocadas hacia la industria y no a mejorar la producción de las familias del campo. Nosotras hemos demandado la urgencia de discutir como nación una Política de Desarrollo Rural, con enfoque integral.

Miroslava Cerpas

El 63% de la población desempleada es femenina. Honduras no solo es el peor país para vivir para las mujeres, es el país más desigual. Somos las mujeres las últimas opciones para un empleo. Para la empresa privada no es rentable una mujer en etapa reproductiva. Las maquilas y supermercados, por ejemplo, piden prueba de embarazo para brindar una oportunidad laboral a una mujer. Por otro lado, mujer recibe menos salario que un hombre que desempeña el mismo puesto de trabajo.

Frente a este paradigma de desigualdades sociales, ¿cómo vamos a cuestionar por qué las mujeres estamos abandonando el país? Cuando escuchamos las historias de las mujeres en las caravanas, nos damos cuenta que son víctimas de esta serie de violaciones de derechos.

¿Cuáles son las diferencias más importantes que observan entre el contexto laboral de las mujeres y el de los hombres en Honduras?

Jessica Sánchez

Según Naciones Unidas, nosotras ganamos 60 lempiras por cada 100 que ganan nuestros compañeros hombres. Aproximadamente, entre el 95 % y 98 % del trabajo doméstico lo realizan mujeres que no reciben remuneración, no sólo el cuido de hijos, sino el cuido de personas mayores o con discapacidad. Tenemos que trabajar más en el tema de cultura, no sólo de empoderar a las mujeres, sino que los hombres puedan asumir trabajo doméstico, no como apoyo sino como responsabilidad, y que cedan sus privilegios.

También hay que discutir sobre el trabajo sexual. Las mujeres que se dedican a este rubro enfrentan condiciones muy riesgosas. Muchas mujeres que aparecen asesinadas son trabajadoras sexuales, que sufren tortura y violencia sexual. El Estado debe garantizar condiciones para que estas mujeres puedan ejercer ese trabajo en condiciones de seguridad.

Wendy Sánchez

Las mujeres desarrollan múltiples trabajos, trabajos no reconocidos. En el campo, las mujeres participan en toda la cadena de producción. No somos reconocidas como dueñas de medios de producción, porque la propiedad no está a nuestro nombre. Nosotras desde el movimiento campesino hemos luchado para que en las cooperativas se de acceso de tierra a hombres y mujeres en igualdad, desde una política del Estado. Dentro del proceso de asignación de tierras a cargo del Instituto Nacional Agrario (INA) la asignación de tierras a mujeres no llegó ni al 10 %. También, el INA nos está negando a que tengamos acceso a una personería jurídica para organizarnos como empresas asociativas campesinas porque las mujeres no tenemos tierra. Las policías de Estado nos han excluido del sector laboral formal.

Miroslava Cerpas

El que se nos niegue el acceso a los derechos reproductivos es un tema elemental que determina qué condiciones podemos llegar a tener. En Honduras está criminalizado hablar de la pastilla anticonceptiva de emergencia, está criminalizado el aborto en todas sus causales Hay mucho sesgo, principalmente promovido por la Iglesia católica y evangélica, en métodos de anticoncepción que nos permiten a las mujeres garantizar nuestro plan de vida. El acceso que tengamos a los derechos reproductivos también condiciona nuestras condiciones laborales, no solo es para prevenir embarazos, sino porque también somos sexualidadas y acosadas.

¿Cuáles son las protecciones legales que existen para las mujeres que sufren discriminación en el empleo y acoso laboral?

Jessica Sánchez

Uno es el Código de Trabajo, pero es una ley que no se cumple. Por ejemplo, cuando una mujer es despedida, el Código establece que la empresa debe pagarle una indemnización, pero la empresa termina pagando lo que quiera. No hay suficientes protecciones. En el tema de maquilas, mientras las obreras sigan saliendo a altas horas de la noche están expuestas a la violación y al asesinato.

El hostigamiento sexual debe ser incluido en el Código Penal. Actualmente sólo está penalizado en el ámbito laboral, pero no está penalizado, por ejemplo, cuando recibimos acoso mientras vamos al trabajo, cuando sufrimos acoso callejero. Es algo que debe ser legislado.

Wendy Cruz

El movimiento campesino ha estado peleando durante 17 años la Carta Internacional sobre los Derechos de los Campesinos y de las Personas del Área Rural. Se logró la aprobación en diciembre del año pasado, pero no es vinculante. Hay que hacer que esa convención sea vinculante a través de las leyes nacionales, porque habla sobre el derecho de salarios dignos, derecho al trabajo, dignidad de las personas del área rural. En el área rural no tenemos acceso a la justicia, mucho menos en el tema de la violencia contra las mujeres, no hay instituciones donde podamos acceder. En el país la gente tiene poca información sobre sus derechos.

Miroslava Cerpas

Conozco casos de mujeres que han sufrido persecución y han tenido que salir del país por denunciar a sus jefes. Nuestro Código Penal fue hecho principalmente por hombres, por eso el acoso está tipificado según lo que los hombres creen que es acoso, y no lo que nosotras vivimos. No tenemos una verdadera agenda de mujeres que le interese al poder. Debemos buscar el poder para hacer nuestra agenda de mujeres.

¿Con qué información emprenden estas mujeres el viaje? ¿Entienden y dimensionan los riesgos de la ruta?

Jessica Sánchez

Las mujeres asumen la violencia sexual que pueden sufrir en el camino. Ser violada es mejor que quedarse en Honduras. A pesar de las campañas gubernamentales para que las personas se queden, las mujeres se van. Aquí también nos violan. Es terrible que una nación esté perdiendo el capital de vida que somos las mujeres.

Wendy Cruz

Las mujeres que están defendiendo territorios se sienten solas, porque ni nuestros mismos compañeros nos acompañan. Cuando una mujer crece en su liderazgo, los hombres creen que llegamos a desplazarlos, y no es así. Mediante más liderazgo tenemos, más nos exponemos. Ya contabilizamos a más de 30 líderes campesinas que se han tenido que ir. En este país han asesinado a más de 10 mujeres en la lucha de la tierra.

Miroslava Cerpas

En muchas comunidades, muchas niñas y mujeres jóvenes son reclutadas por las pandillas. No sólo son reclutadas para hacer acciones criminales, sino también son víctimas de explotación sexual. La comunidad las juzga y las condena. Estas niñas salen embarazadas, y cuando son perseguidas por el Ministerio Público, terminan en CEFAS (Centro Femenino de Adaptación Social), y sus hijos en la calle. Muchas mujeres prefieren ser violadas en el camino, a pasar por esto aquí en Honduras.