Centros urbanos desbordados por solicitantes de asilo evidencian un grave vacío de políticas públicas en EE. UU.

Puntos de discurso

 

Octubre de 2023

 

Durante los últimos dos años, el gobierno de los Estados Unidos ha admitido a cientos de miles de personas solicitantes de asilo. La mayoría de estas personas son de nacionalidad venezolana y solicitaron asilo en los puntos fronterizos al sur del país. Con posterioridad a su ingreso en calidad de solicitantes de asilo, los gobernadores republicanos de Texas, Arizona y Florida transportaron a muchas de estas personas, al menos inicialmente bajo engaños, en autobuses e incluso aviones, a ciudades gobernadas por demócratas, principalmente Washington D.C, Nueva York, y Chicago. La llegada de estas personas migrantes nos presenta la oportunidad de demostrar la manera en que las personas ciudadanas y los diferentes niveles de gobierno en el país más rico del mundo pueden dar un trato digno y humano a personas en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, la llegada de cientos de miles de personas que carecen de redes de apoyo familiares y sociales ha puesto al descubierto las graves fallas en materia del bienestar social que caracteriza a la sociedad estadounidense en la actualidad. La llegada de estas personas es una invitación para redoblar esfuerzos en función de mejorar decididamente la condición de vida de todas las personas, de manera que cuando tenemos que extender nuestra mano y ofrecer ayuda, lo hagamos desde una condición de fortaleza.

Estos son nuestros puntos de discurso para analizar las causas de los desafíos que enfrentan estas ciudades y las posibles alternativas para abordarlos.

 

No es una crisis migratoria, es una crisis de bienestar

 

  • A medida que cambian las tendencias migratorias, también deben cambiar nuestras políticas y estrategias. La intensificación de los flujos de personas que se ven forzadas a migrar en el continente americano es evidencia de una crisis de bienestar de las personas, en los ámbitos económico, social, cultural y político.
  • La ausencia de políticas públicas que atiendan el resultado de décadas de desigualdad no abordada en EE.UU., afecta a todas las personas, independientemente de su estatus migratorio. La carencia de políticas públicas dirigidas a garantizar el bienestar, resulta en que miles de personas estadounidenses lleven vidas donde sus necesidades básicas no son debidamente atendidas. La idea de que la llegada reciente de personas extranjeras sea la causa de las injusticias sociales en los Estados Unidos es simplemente absurda. Esta afirmación es parte de la narrativa antiinmigrante que ha predominado por décadas.
  • Uno de los ejemplos de vacío de políticas públicas en EE. UU. tiene que ver con el debilitamiento sistemático, del bienestar social en campos clave como empleos bien remunerados, vivienda digna, salud física y mental y educación de todas las personas. La existencia de cientos de miles de personas que carecen de vivienda segura en los grandes centros urbanos de los EE. UU., es una evidencia palpable de este gran vacío.
  • El gobierno federal es quien debiera estar respondiendo a las necesidades de las personas solicitantes de asilo y de quienes ingresan con parole (permiso de viaje) a Estados Unidos. Dado que esto no está ocurriendo, las organizaciones no gubernamentales, que operan con recursos limitados, son las que están cumpliendo esta función. Con recursos suficientes podrían prestarse servicios integrales que tendrían una incidencia directa en la integración, incluyendo la autonomía económica, de las personas recién llegadas.Ciudades como Nueva York, Washington, D.C., y Chicago enfrentan un enorme desafío en un contexto de carencia de políticas dirigidas a la integración económica, social, política, y cultural de personas recién llegadas al país en busca de apoyo y protección humanitaria. A pesar de la ausencia de políticas públicas federales, las autoridades locales pueden y deben hacer más para acoger e integrar a las personas recién llegadas en sus ciudades. 
  • La estrategia de transportar solicitantes de asilo a Washington, D.C, Nueva York, y Chicago tiene como objetivo generar división y caos. El Partido Republicano está tratando de usar esta maniobra política para promover una agenda antiinmigrante, infundiendo miedo y odio hacia las personas inmigrantes en las ciudades donde estas personas se están asentando. Estas acciones reflejan el desprecio por las personas que viven en situación de pobreza y denotan una visión de supremacía blanca en la sociedad estadounidense. Los gobernadores de Texas, Arizona, y Florida sirven a esta estrategia política del Partido Republicano.
  • Desdichadamente, EE. UU. ha jugado un papel esencial en la mantención de las condiciones económicas, sociales, políticas, y culturales que han precarizado la vida de la mayoría de personas en América Latina y el Caribe. Los factores que en la actualidad empujan a tantas personas a salir de sus países en búsqueda de un lugar que les permita vivir con dignidad y bajo el respeto y protección de sus derechos humanos son factores propiciados, en parte, por la política exterior de los EE. UU.
  • EE. UU., una de las grandes potencias mundiales, ha fallado en su rol de liderazgo en la promoción e implementación de políticas integrales (económicas, sociales, políticas y culturales) en América Latina, el Caribe, y otras regiones del planeta. La consecuencia de esta negligencia es que el bienestar de las personas en América Latina y el Caribe se ha venido deteriorando continuamente a lo largo de las últimas décadas. Esta tendencia empeoró a razón de la pandemia de COVID-19.

 

Posibles alternativas

 

Abordar la desigualdad sistemática en Estados Unidos 

 

  • La falta de políticas públicas en Estados Unidos que garanticen un modo de vida sostenible y estable afecta no sólo a las personas migrantes. Todas las personas, independientemente de donde nacieron o de su estatus migratorio, deben demandar reformas profundas a los sistemas de bienestar. Ninguna persona debiera sufrir penurias o vivir en condiciones depobreza, especialmente en el país más rico del planeta.
  • Quienes aseguran que la llegada de personas extranjeras en búsqueda de apoyo y protección es la causa de la existencia de personas sin techo, sin acceso a empleos y remuneraciones dignas, sin acceso a cuidado médico de calidad, etc., buscan invisibilizar la historia de exclusión y discriminacion que han afectado a personas de minorías etnico-raciales y a personas de bajos ingresos en los EE. UU. Concientizar sobre la necesidad de un cambio de narrativa sobre el impacto de la falta de una red de seguridad social, puede ayudar a cambiar la percepción pública de quién es realmente responsable de la insatisfacción de necesidades básicas como vivienda y empleos dignos, tanto para las personas estadounidenses como para las personas recién llegadas.
  • Se debe reevaluar el tema de las finanzas públicas, incluyendo la política tributaria. Construir una sociedad donde reine el bienestar requiere de una inversión pública robusta e inteligente. Es crucial reformar la política tributaria de manera que quienes más riqueza e ingresos acumulen sean quienes más paguen impuestos. Además, se deben fortalecer los mecanismos de recaudación de impuestos para asegurar que el sector público cuente con los recursos que se necesitan para asegurar el bienestar de todas las personas.
  • Desde una postura individualista y egoísta se ha impulsado la narrativa de que las ciudades no pueden albergar y apoyar a las personas migrantes al ritmo actual. Esto es falso. Cuando las ciudades priorizan la vivienda asequible, las infraestructuras de transporte eficientes y el bienestar de las comunidades, pueden estar preparadas para integrar a las personas migrantes en sus comunidades.

 

Politicas de acogida e integración de personas inmigrantes

 

  • Estados Unidos necesita mano de obra para mantener su economía. Las personas migrantes son un factor clave de solución concreta para este desafío. Las personas solicitantes de asilo deberían recibir un permiso de trabajo a la mayor brevedad posible, de manera que puedan sostenerse económicamente e iniciar su proceso de integración. Los estados y las ciudades pueden asumir un rol complementario al del gobierno federal al agilizar este proceso, que actualmente tarda meses o años. Las autoridades estatales y locales tienen competencias en materia de integración de personas migrantes que deben ser claramente entendidas como sus responsabilidades, a las cuales el gobierno federal debe destinar recursos suficientes.
  • Las personas migrantes que buscan asilo en los Estados Unidos muchas veces se enfrentan ante el sistema migratorio sin una representación legal. El gobierno federal y los gobiernos locales deben designar recursos para un programa de representación legal universal para las personas en procedimientos de deportación.
  • Hay que reconocer que la respuesta a los desafíos que presentan los flujos migratorios no son resultado de problemas causados por las personas migrantes, sino que son consecuencia de una política negligente debido a que no hemos invertido lo necesario para asegurar el bienestar de las personas. Debemos replantear un futuro más digno, no sólo para las personas en EE. UU. sino también en países como México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Haití, Venezuela, Colombia y Ecuador. Si logramos invertir en procesos y políticas que nos encaminen a esa dirección, habrá menos personas forzadas a salir de sus países.
  • La evidencia histórica nos demuestra que las personas migrantes han sido y son una ganancia neta, en todos los sentidos, para los EE. UU., como también para millones de personas que residen en los países de origen de las personas migrantes. Sin embargo, la dirección del Partido Demócrata ha sido inconsistente en desafiar de manera frontal la narrativa racista y antiinmigrante que ha emanado desde liderazgos extremistas del Partido Republicano.

 

En lo inmediato

 

  • Las ciudades y estados afectados por la campaña republicana que busca fomentar divisiones, odio hacia personas extranjeras, y situaciones caóticas deberían convocar a una conferencia nacional para el abordaje conjunto y coordinado de soluciones sensatas de inmediato y a largo plazo. Tal conferencia debería de abrirse a explorar soluciones innovadoras que permitan superar la inoperatividad del Congreso de EE. UU. ante los temas diversos que han emergido a la luz de la llegada de cientos de miles de solicitantes de asilo a sus ciudades.
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